El centro de Gran Canaria se eleva hasta casi 2.000 m en el Pico de las Nieves, entre bosques de pino canario, barrancos profundos y pueblos que parecen colgados. Es el reverso de la isla de playa, y para muchos su parte más bonita. Estos son los imprescindibles del interior.
El Roque Nublo, símbolo de la isla
Un monolito de basalto de 80 m en pleno centro de la isla, sagrado para los antiguos canarios y símbolo de Gran Canaria. Se llega por un sendero corto y fácil desde la carretera de Tejeda, con vistas que en días claros alcanzan el Teide de Tenerife.
Pueblos de las cumbres
- Tejeda: elegido uno de los pueblos más bonitos de España, entre almendros y barrancos.
- Artenara: el pueblo más alto de la isla, con casas cueva y miradores.
- Teror: villa mariana de balcones de madera, famosa por sus chorizos y su basílica.
Cultura del campo: bodegas y fincas
El interior y el norte guardan una tradición agrícola viva: bodegas donde catar los vinos volcánicos de la isla y fincas de plátano y café (Agaete es de los pocos lugares de Europa donde se cultiva café). Un plan para completar el día con sabor local.
Visita guiada y cata de vinos en la Bodega Los Lirios (ubicada en la zona de Bandama)Ver disponibilidad →
Visita guiada a la Finca La Laja de Agaete (plantación de café, frutas tropicales y bodega)Ver disponibilidad →Roque Nublo, pueblos de cumbre y bodegas: el interior de Gran Canaria es otra isla dentro de la isla. Reserva un día entero para descubrirlo sin prisa y sube a las cumbres al atardecer, cuando la luz es mágica.
