La gran ventaja de Gran Canaria es su clima: temperaturas suaves los doce meses, con medias que en la costa rara vez bajan de 18 °C ni suben mucho de 27-28 °C. No hay mala época, solo matices. Y una regla de oro: el sur es más seco y soleado; el norte y las cumbres, más verdes y con más nubes.
Primavera y otoño: el equilibrio
Marzo-mayo y septiembre-noviembre son, para muchos, lo mejor: buen tiempo, mar templado, menos gente que en verano y precios más suaves. Ideal para combinar playa, interior y excursiones sin agobios de calor ni de multitudes.
Verano: sol asegurado (y viento)
Junio-septiembre es temporada alta: sol garantizado en el sur y agua en su punto para el baño. Puede entrar el alisio por la tarde, que refresca. Reserva con antelación, que es cuando más se llena.
Cetáceos y aventura: todo el año
Dos de los grandes planes no tienen temporada: los delfines y calderones del sur se ven casi todo el año, y las dunas, el buggy o el interior se disfrutan en cualquier estación.
Spirit of the Sea: Avistamiento de cetáceos en Gran CanariaVer disponibilidad →
Paseo a camello por las Dunas de MaspalomasVer disponibilidad →Invierno: escapada de sol
De diciembre a febrero, Gran Canaria es refugio de sol para quien huye del frío europeo. El sur sigue templado y perfecto para playa; en las cumbres refresca (e incluso puede nevar), un contraste precioso a media hora en coche.
Aventura en Buggy: El tour "off-road" de MaspalomasVer disponibilidad →No hay mala época para Gran Canaria: solo la que mejor case con tu plan. Primavera y otoño para el equilibrio, verano para el sol pleno, invierno para escapar del frío; y cetáceos, dunas y cumbres, siempre.